lunes, 5 de noviembre de 2012

scaffolds para Ingeniería de tejido óseo y la electrodeposición.

La gran demanda de scaffolds para Ingeniería de tejido óseo ha promovido el creciente interés por la mineralización biomimética de hidrogeles como matrices para promover el crecimiento celular. Recientemente, la electrodeposición se ha propuesto como una alternativa de interés para los procesos de mineralización. De forma semejante a la electrolisis convencional, se puede emplear este método para la deposición de capas de fosfato de calcio sobre sustratos. En la imagen se presenta un estudio de mineralización de estructuras 3D porosas compuestas por nanotubos de carbono (CNTs) para aprovechar su capacidad como electrodos y biomateriales. Los soportes mineralizados resultantes pretenden mimetizar tanto la estructura como la composición del tejido óseo, facilitando el proceso de recuperación de dicho tejido al proporcionar la materia prima (Ca y P) para la reconstrucción ósea. Esta mineralización se consigue mediante electrodeposición con el fin de obtener un recubrimiento homogéneo de cristales de fosfato de calcio sobre la estructura interna de los soportes 3D, compuestos por CNTs y quitosano.

Conferencia de Solvay en 1927

Los Congresos o Conferencias Solvay  son conferencias científicas que se celebradan desde 1911.  

El mecenazgo fue de Ernest Solvay, químico e industrial belga.

Después del éxito inicial de la primera conferencia, las Conferencias Solvay han sido dedicadas a problemas abiertos tanto en la física como en la química. Estos congresos se reunen cada tres años. 

La foto del Quinto Congreso.

Fue la conferencia más famosa por las "cabezas" que se juntaron. Se celebró en octubre de 1927 en Bruselas. El tema principal fue "Electrones y Fotones" y se discutió sobre la recientemente formulada teoría cuántica.
La anécdota más famosa que ha quedado de esta conferencia fue la protagonizada por Albert Einstein y Niels Bohr cuando discutían acerca del "Principio de Incertidumbre" de Heisenberg. Einstein comentó "Usted cree en un Dios que juega a los dados", a lo que Bohr le contestó "Einstein, deje de decirle a Dios lo que debe hacer con sus dados".

Diecisiete de los veintinueve asistentes eran o llegaron a ser ganadores de Premio Nobel, incluyendo a Marie Curie, que había ganado los premios Nobel en dos disciplinas científicas diferentes (Premios Nobel de Física y de Quimica).


Cientificos
Cientificos 2
y...
¿quién es quién?

Participantes:
 Para saber más puedes buscar en muchas páginas. Yo lo he tomado de Sovay 1927
Recordar, a propósito de ésta foto y de Einstein que tras llegar a a Princeton, alguien le preguntó si necesitaba algo en su nuevo despacho. Einstein respondió que sólo necesitaba un cuaderno y lápices. Antes de terminar la conversación, añadió: "Ah, sí, y una gran papelera a la que pueda arrojar todos mis errores".
Yo tengo una bien grande.

martes, 30 de octubre de 2012

Metamateriales

 Los metamateriales son una disposición artificial de elementos estructurales, diseñada para conseguir propiedades electromagnéticas ventajosas e inusuales según el Instituto Europeo Virtual para Materiales Electromagnéticos Artificiales.
Se puede conseguir rencubrimiento e invisibilidad electromagnética, acústica y reducción de firma correspondiente. También se puede conseguir superresolución y con ello obtener la lente perfecta.

En agua con índice de refracción negativo una paja se vería doblar en dirección contraria a la normal.
Fuente: Hess. Nature, 455, 299-300 (2008).


Taylor Anvil Impact Test

Para analizar el comportamiento de los materiales frente a impacto se han formulado y se formulan todavía distintas teorías de comportamiento.
Una de las herramientas utilizadas es el ensayo con la barra Hopkinson.
En este artículo se presenta el ensayo de impactos en yunque de Taylor.

Para saber más Taylor Anvil Impact Chocron

miércoles, 24 de octubre de 2012

Plásticos de Bingham

Los plásticos de Bingham son fluidos que se comportan como un sólido hasta que se excede un esfuerzo de deformación mínimo y presenta una relación lineal entre tensión y deformación. Ejemplo es el ketchup que en reposo es sólido y precisa agitarse para que fluya.
Para saber más Fluidos Fluidos 2

sábado, 8 de septiembre de 2012

La carnotita y el agua radiactiva.

La carnotita es un mineral del grupo VII/E según la clasificación de Strunz. Es un vanadato de potasio y uranio con fórmula química K2(UO2)2(VO4)2·3H2O. Su contenido en agua puede variar y  amenudo presenta pequeñas cantidades de calcio, bario, magnesio, hierro y sodio. Suele encontrarse como masas cristalinas o pulverulentas, en forma de diminutos granos, diseminados o como costras. Los cristales son aplanados, romboédricos o en forma de listones. Puede ser de color amarillo limón o amarillo verdoso brillante, fácilmente soluble en ácidos.

Carnotita

 La carnotita es un mineral que se encuentra típicamente como cortezas y copos en areniscas. Normalmente la carnotita se encuentra concentrada o dispersa en minas y yacimientos de uranio y arenisca. Cantidades tan bajas como un uno por ciento darán a las areniscas un color amarillo brillante. Es un mineral secundario de vanadio y uranio primarios, hallado normalmente en rocas sedimentarias en zonas áridas. Su alto contenido en uranio hace a la carnotita una importante mena de uranio, además de radiactivo.
Existen varios minerales relacionados, incluyendo la margaritasita ((Cs,K,H3O)2(UO2)(VO4)2·H2O) y la tyuyamunita (Ca(UO2)2(VO4)2·5-8H2O).

Lo visto anteriormente no es lo curioso. Como siempre,  hay alguien que, en estas situaciones, intenta aprovecharse de la ignorancia de los demás en beneficio propio y en nombre de la ciencia. De otra manera no se podría explicar la existencia de Revigator, un producto que mejoraba la salud de todo aquel que lo tomara gracias a su agua radiactiva.

Revigator

Revigator consistía en una vasija de cerámica con capacidad para algo más de siete litros y medio y que contaba con un dispensador al estilo de los barriles de vino. En su interior, la jarra tenía un baño de carnotita, un mineral de uranio que emitía radio como producto de desintegración del primero. El “invento” –dicho con toda la ironía- fue patentado en 1912 por R. W. Thomas, y fabricado por Radium Ore Revigator Co., que vendió miles de ellos durante las décadas de 1920 y 1930. Y eso que no lo regalaban precisamente: cada unidad costaba 29,50$ de la época.

Las instrucciones de uso eran bien sencillas. Cada noche, antes de acostarse, el usuario debía rellenar la jarra y dejar que el uranio volviese radiactiva el agua. Al día siguiente, y después de que hubiese reposado toda la noche, el mejunje ya estaba listo para tomar. Así se explicaba en el lateral de la vasija: “Llene el tarro cada noche...Beba sin límites cuando esté sediento y al levantarse o acostarse, una media de seis o más vasos diarios.” Este tratamiento era capaz de curar una amplia gama de enfermedades, desde artritis hasta senilidad, pasando por flatulencias.


 
Huelga decir que todo esto no eran más que patrañas. Es cierto que hay una radiación procedente de la naturaleza y que todos recibimos a diario: el potasio de las rocas y el suelo, el radiocarbono del aire, el uranio y el torio naturales. El radón, un gas radiactivo, se filtra a la superficie procedente de las entrañas de la Tierra. Asimismo, recibimos una cantidad importante de radiación de origen espacial, rayos cósmicos que provienen de la violenta explosión de estrellas lejanas llamadas supernovas. Pero una cosa son esas pequeñas dosis de radiación natural, que en principio son inocuas, y otra muy distinta es beber agua enriquecida con radio.

Además, modernos análisis de las jarras de Revigator han encontrado en ellas trazas de otras sustancias tóxicas, como plomo y arsénico. El arsénico puede causar cáncer y el plomo puede provocar graves daños al sistema nervioso, urinario y reproductivo. Lo más probable es que una proporción importante de los usuarios de Revigator desarrollase a medio y largo plazo enfermedades cancerígenas derivadas del uso de este aparato.

Por desgracia, hubo que esperar al caso de Eben Byers para que la sociedad abriese los ojos. Byers era un famoso millonario del acero de los ferrocarriles, aficionado al deporte y campeón de EEUU de golf amateur. A finales de la década de 1920, empezó a beber agua radiactiva de un producto llamado Radithor, unas ampollas individuales de agua previamente expuesta a una fuente de radio y torio. Entre 1928 y 1930 se bebió una media de más de dos botellas al día, lo que hizo un total de cerca de 1.400 botellas. Los efectos no tardaron en aparecer, y apenas dos años más tarde murió trágicamente, con evidentes signos de haber sufrido un envenenamiento por radio. Fue entonces cuando la Asociación Médica Americana decidió tomar cartas en el asunto y prohibió cualquier tipo de radiación salvo aquellas prescritas por un facultativo. Eso no sólo incluía esta clase de bebidas, como Revigator o Radithor, sino a otros productos que habían proliferado con la fiebre radiactiva, como pasta de dientes,  chocolate y hasta supositorios.

 
Todo esto nos parece un disparate, pero ni siquiera en la actualidad, a pesar de los evidentes avances científicos de las últimas décadas, estamos libres de situaciones similares. En Internet sigue habiendo demasiados “productos milagrosos”, basados en pseudociencias que nos prometen aquello que no pueden cumplir, jugando con nuestros deseos de mejorar nuestra salud y dejando de lado la ciencia.

De http://es.wikipedia.org/wiki/Carnotita y de beber-agua-radiactiva http://laaventuradelaciencia.blogspot.com.es/2012/08/y-de-beber-agua-radiactiva.html
Puede leer más aquí http://www.fogonazos.es/2008/06/la-radioactividad-os-sienta-tan-bien.html


Investigar en USA

Sobre como vivir investigando en Estados Unidos.
Carlos Fernández-Hernando se paga su sueldo como investigador de la New York University. Y quizás incluso se hará científico-millonario (sí; eso existe) con su patente del MicroRNA-33.

http://www.nyu.edu/

http://www.nyu.edu/
¿Qué quiere decir “se paga su sueldo”? Ésta es una de las diferencias que apunta Carlos sobre el funcionamiento de la ciencia en EEUU y España.
“Lo primero es cómo y por qué criterios te seleccionan”, explica Carlos desde su laboratorio de la NYU. “Cuando después de un postdoc te presentas a una plaza en una universidad o centro de investigación estadounidense, no miran sólo tu curriculum. De hecho, tu pasado es sólo un primer filtro. Te convocan frente a un tribunal donde debes exponer de manera extremadamente detallada el proyecto que vas a realizar durante los próximos años. Te preguntan todo: financiación prevista, equipo que necesitas, experimentos a realizar, aplicaciones… Si pasas esta durísima entrevista, vas a otra donde negocias sueldos y el dinero inicial que te conceden para comprar equipos, contratar un postdoc, un técnico y empezar a trabajar. Apuestan fuerte por tu trabajo, pero mantenerse y crecer dependerá sólo de ti. No te puedes excusar en terceros, la responsabilidad es sólo tuya”.